~ Ónix
Mis pasos son lentos y decididos mientras paso frente a la oficina de mi madre.
Tal como sospechaba, su voz flota a través de la puerta, obligándome a detenerme con un suspiro áspero.
"Buenos días hijo."
"Buenos días." Me apoyo en el marco de la puerta, mirando a la mujer sentada detrás de su escritorio, lleno de archivos y papeles. "Ya voy."
"Siéntate." Señala el asiento frente al escritorio.
"Madre-"
—Déjame hablar con mi hijo, por favor. Has estado fuera de casa todos los días durante