Capítulo 26.
Anna:
Recibir elogios me hacia sentir bien, pero en el buen sentido claro esta. Muchas de estas personas me felicitaban por el discurso y por haber tenido una buena dicción. Agradecía internamente no haber tartamudeado o que me diera una especie de desmayo, porque realmente estaba nerviosa. Pero afortunadamente no paso nada malo.
Estaba comenzando a sentirme cómoda, como si poco a poco estuviese encontrando mi propio lugar aquí, todos estaban elogiándome, llamándome de manera respetuosa por mi