RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 21: No juzgues mis métodos, solo mis resultados
ELIZABETH REED
La nitroglicerina la conocía como una sustancia perfecta para explosivos y la llegué a ocupar en contadas ocasiones. Fue de las pocas cosas que recuerdo que mi padre me enseñó a usar, pero el día que encontré a mi tía desmayada en la casa, supe que esa sustancia podía funcionar para evitar que un corazón muriera.
Mientras la veía en esa mullida cama de hospital, el doctor a mi lado recitaba el expediente de mi tía, como si estuviera orando. Al parecer llevaba años enferma de las