RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 2: Rodeada de idiotas
ELIZABETH REED
Estaba a punto de terminar el primer semestre y sentía que había hecho un gran trabajo cumpliendo con las reglas de mi tía. Mi ropa floja, oscura, luida y varonil había sido reemplazada por vestidos coloridos, pantalones de mezclilla entallados, algunas blusas femeninas y en mis momentos de «rebeldía» lucía playeras negras con estampados de bandas de rock.
Mi cabello siempre estaba recogido y, aunque mi tía había querido incursionarme en el mundo del maquillaje, no era algo que