Mundo ficciónIniciar sesiónEVAN LYNCH
Desesperado, la llevé directo a la cama y comencé a buscar mi lugar, acoplando mi cuerpo al de ella mientras mis manos buscaban con insistencia su calor. Mi boca migró de norte a sur, regocijándome al morder sus muslos y saborear su piel, torturando con mi lengua su feminidad, bebiendo de ella hasta escuchar su voz entrecortada suplicando, repitiendo mi nombre con insistencia.







