Mundo de ficçãoIniciar sessãoIDRIS DOYLE
Contra su voluntad, mi madre tuvo que salir de la habitación. En cuanto se abrió la puerta, me encontré con la mirada de Evan, que esperaba paciente en el pasillo. Sus ojos reflejaron el rojo de las sábanas, como si estuviera sumergida en un mar de sangre. Antes de que la puerta se cerrara, entró como un vendaval.
—¡No puede ent







