Mundo de ficçãoIniciar sessãoLIAM BLAKE
—Vete a tu cuarto y déjame en paz —exigí en un susurro de advertencia. Durante la luna de miel y ahora en nuestra vida de casados, dormíamos en cuartos separados, no iba a ponerle un dedo encima ni dejar que ella se acercara a mí. Lo nuestro era meramente un negocio.
En cuanto cerró la puerta detrás de ella, mi telé







