79. Logre escapar.
Zaira
Salgo fuera de la habitación y veo que solo se encuentra la señora del servicio. No tengo idea de cómo empezar ni qué decirle para que salga o para que traiga algo. Debo decir algo… una mentira… estoy nerviosa y me acerco con cautela.
—Señora —le digo, y ella gira hacia mí.
—¿Dígame?
—Señora, me gustaría que me fuera a comprar unas cosas que necesito.
—Bueno, aquí hay de todo lo necesario, no sé qué es lo que necesita.
—Necesito unas gasas, señora… unas gasas —repito, confundida—. Lo que