29. Ella es la desgracia que me persigue.
Zaira
Daba vueltas en la habitación, nerviosa, intentando mantener la calma. Pero ¿cómo demonios iba a estar tranquila si ahora había metido la pata? Bueno… no yo exactamente, sino que el señor Leonardo, el no quería que nadie se enterara de nuestra relación secreta. Pero lastimosamente su hermana se entero y no se como lo supo.
Mamá estaba sentada en el sofa junto a mi sobrino. Ambos hablaban sin parar, pero yo ni siquiera les prestaba atención. No sabía qué hacer ni qué decir. Me llevé las ma