AMBER
— No tienes que hacer nada, no quieres el derecho de hacer nada, ¿acaso no me pediste que me buscara un hombre poderoso para mi celo? Hay muchos hechiceros poderosos en esta fiesta, solo sigo tu consejo.
Le respondo a pesar de que sé que solo nos estamos enterrando puñales en nuestros corazones, él lo eligió así.
— Gírate Amber ¡he dicho que te gires! – me ruge y lo hago, lo enfrento.
Tiene las dos manos sobre mi cabeza y pegadas a la puerta, estoy completamente dominada por su presencia