VINCENT
No me interesa ninguna de sus tonterías, mi mente solo piensa en cierta loba y su origen.
Debajo de mi falda de cuero aún estoy completamente mojado de saliva y otras cosas mías.
Las sensaciones placenteras muy vivas en mi mente.
¡¿Cómo me pude excitar de esa manera?!
— Vincent, ya no sé de qué manera insinuarme a ti – de repente se me acerca, muy cerca y me habla bajo, casi ronroneando
— ¿Cómo un hombre tan apuesto puede estar solo todo el tiempo? Debes tener tus necesidades sexuales,