RAVEN
En un instante, todo se fue cuesta abajo, no dudé en sacar a mi lobo de fuego, asustada, al escuchar a mi cachorra llorando y la cara de sufrimiento de Vincent.
El hielo comenzó a congelar sus piernas y Olaf iba a correr hacia él, pero Cedrick se adelantó y se la arrebató de los brazos a Vincent, mientras los gritos de Amber no cesaban.
Entonces la vimos, por encima de su pecho izquierdo, como si fuera un tatuaje en tinta negra, de esa grotesca flor devoradora de llamas, que aún invade mi