NARRADORA
Quiso retroceder, pero ya era demasiado tarde, estaba muy cerca del joven Drakmor, que levantó la garra delantera y le dio un feroz zarpazo cegándolo de varios ojos.
El rugido de agonía y enojo, volvió a estremecer la jungla.
Ignacio aprovechó su descuido, levantó su poderoso torso debajo del Alfa y se abalanzó a por su cuello.
En el último momento, el Alfa intentó saltar hacia atrás, tratando escapar de la muerte, pero se resbaló con escarcha dejada en la yerba y todo su cuerpo pesad