NARRADORA
Los dos hombres cuervos se asombraron de repente al ver salir de la cueva a la Reina Ilia con sus leonas y algunos guerreros de Hombres Lobos.
Sus sospechas eran ciertas, el Rey los había mandado a vigilar la cueva y avisarle de cualquier movimiento.
“¿De dónde crees que vengan? Claramente, la cueva estaba vacía” uno le preguntó al otro.
“No tengo ni idea, pero hay que averiguar a dónde se dirigen” le respondió, sin embargo, en eso…
— ¡Rápido, guerreros, hay que darse prisa!, los Drak