NARRADORA
— Ayudamos también a nuestro Druida con nuestra magia interior – Steve le respondió, mirándolo de frente y con valentía
— No le hicimos nada a las Centurias, esto es obra de alguien más.
Habló en voz baja pero fríamente.
Se sentían ofendidos por la desconfianza, pero a la vez entendían.
Si fueran sus mujeres, igual buscarían culpables en los más probables.
Steve miró a lo lejos a su mate, entre las hembras del pantano que se escudaban detrás de sus guerreros.
Ella lo observaba angu