RAVEN
No sé cuánto tiempo he dormido, creo que al menos una hora, sin embargo, mi cuerpo se siente sin gota de energía.
El peso en mi vientre persiste, donde mi poder se concentra y se fortalece, pero hay otra sensación dulce y pegajosa que recorre mi piel.
Bajo mi mano para tocar con amor el largo cabello platino de mi hombre, abro mis ojos, acostumbrándome a la tenue luz que entra por las cortinas y lo veo acariciando y besando mi vientre, susurrando palabras de aliento, calentando mi cora