RAVEN
— Ssshhh su majestad… sus pensamientos son mmmm tan lujuriosos, más rápido, ssshhhh más Raven, más…
Sus caderas aceleran al igual que mi mano, tengo la sensación de que me toma por dos lados.
Su olor frío me enloquece y el fuego ruge dentro de mi coño, que se derrama salpicando entre mis muslos, en un delicioso y arrasador orgasmo que me hace gritar de placer.
Cedrick saca su miembro de mi garganta, permitiéndome respirar agitada y gemir con los ojos cerrados, apoyándome con la otra mano