NARRADORA
Ante la defensa férrea y arrasadora de Cedrick, comenzaron a retirarse un poco, como con miedo.
Se acercaban ya con más precaución luego del ataque feroz del Alfa, pero Cedrick lo sabía, solo era cuestión de tiempo para que se agotara por completo, no era invencible y cortar cada pieza tan dura, requería fuerza y destreza.
Él era de carne y hueso, pero el enemigo no y parecía interminable.
Esa mujer solo estaba desgastándolo, jugando con él, como el depredador con su presa.
Por su lad