NARRADORA
— ¡¡Vincent desgraciado, enfréntame a mí, ven acá y lucha conmigo!! ¡¡Eres un maldit0 cobarde solo peleando contra una mujer!!
Cedrick le gritaba enardecido, cegado en la ira, pero cada vez que intentaba dar un paso para acercarse a Raven, más y más mierd4s de plantas se le echaban encima.
Si flaqueaba solo por un momento, pondría a Raven en mayor peligro al enfrentar a dos enemigos poderosos.
Se sentía impotente y sabía muy bien que si el lobo de Raven no la defendía, con las espada