NARRADORA
Se dijo que solo deseaba comprobar si había sido marcada, si estaba con otro hombre, así que se acercó al borde de la cama.
Se quitó como quiera los zapatos y se subió intentando moverse lo más suave posible para no despertarla, no aún, porque sabía, que cuando esos ojos mieles se abrieran, no habría amor inquebrantable como antes, sino solo repudio y rechazo.
Gateó para colarse entre sus piernas abiertas y bajó la cabeza, oliéndola en la dulce piel de sus muslos, aspirando el perfume