NARRADORA
Vincent le pidió a los guerreros que cuidaban la torre, que se marcharan.
Sabía muy bien que solo vigilaban un sitio vacío y que Cedrick bajaría hecho una furia de allá arriba.
Cedrick podía ser de todo menos estúpido, ataría cabos y Vincent solo esperaba que lo dejase explicarse antes de luchar, sin embargo, no fue así.
La puerta de madera de los bajos de la torre se abrió y salió el Rey Alfa encolerizado y en modo salvaje total.
A penas sus ojos se clavaron en los de Vincent, ni siq