CEDRICK
Estoy sentado en esta imponente silla de oro, superior a todos, mirando desde la cima como el salón del trono hierve en festividades.
Hace unos días yo era uno de ellos allá abajo, rindiendo pleitesías al tirano Rey Alfa.
Ahora, me parece una ilusión ser yo quien reciba las felicitaciones y la confianza de mi pueblo.
Esto debería ser mi sueño hecho realidad, sin embargo, no se siente así, más bien parece humo que se esfuma con el aire de la noche.
“Vincent, quédate a cargo de todo, de s