CEDRICK
“¡¡Eamon concéntrate maldici0n!!”
Grrrgggrr ¡Aaauuuu!
Estábamos siendo arrastrados por la pata trasera dejando un rastro de sangre, Eamon se giró forcejeando, rabioso con los caninos, moviéndose hacia atrás para atrapar la garganta del lobo negro.
Eamon le dio un zarpazo, hiriéndolo en la sensible nariz ya llena de sangre y haciéndolo soltar un poco el agarre, sin embargo, antes de podernos escapar por completo, fuimos lanzados de repente contra la pared del fondo del salón.
¡BAM!
Nuest