Yo me iré a esconder como una cobarde y él enfrentará las consecuencias por mi culpa.
Nunca me lo perdonaré y no sé, si él me lo perdonará.
“Raven, por favor, no me hagas volverte a ordenar, no quiero hacerte daño, todo va a estar bien, ve a la habitación y espérame” me dice en la mente.
Bajo mi cabeza avergonzada, sin embargo, antes de que pudiese dar un paso fuera del salón, vino la próxima parte del espectáculo que nos tenían preparados.
— Alfa, disculpe que lo moleste, pero encontré a es