Me levanto negando con la cabeza, con ganas de escupirle a la cara a esta desgraciada, pero no quiero dar más motivos para avergonzar a Cedrick y que sigan diciendo que soy una vulgar salvaje y ahora, también venenosa y mentirosa.
Escucho a mi alrededor la exclamación general de indignación y las miradas acusadoras, pero a mí, solo me interesaba una persona en esta manada.
¿Cómo me estaba mirando mi Alfa?
— Cedrick ... — murmuro e intento dar un paso hacia él.
Sin embargo, Cedrick ni siquier