No quiero abusar tampoco de él, ya me ha dado demasiado, así que dejo de chuparlo y drenarlo y paso la lengua por las heridas, ayudándolo a sanar y deteniendo el sangrado.
Me separo un poco y lo miro seductora a sus ojos lobunos, llevo mis dedos a la boca y limpio el rastro en mi barbilla, para luego chuparlos y relamerme con la lengua.
Gemidos y todo incluido, en este acto de z0rra que estoy protagonizando.
— Raven, detengamos aquí. Hoy… no voy a poder jugar contigo, Luna. Hoy no tengo pacienc