La Caza (II)
El auto desconocido se acercó aún más detrás de ella, su motor rugía con fuerza. Entonces, una figura oscura emergió de la nada, abriendo la puerta del vehículo que la había acorralado. Su mente no podía procesarlo: todo sucedió en un segundo.
En ese instante, Adara sintió una presencia se acercaba a ella más de lo que su cuerpo podía soportar. El hombre desconocido, alto, imponente, aterrador, con una máscara de indiferencia en el rostro, se inclinó hacia ella para quedar con su r