Después de aquel momento de placer intenso y desconcertante, Verónica tomó una decisión que aunque había pensado sin gran intención, ahora se convertía en más que una obligación. Le daría el dinero a su amante. Algo se había movido dentro de ella, algo que la dejó expuesta, vulnerable, y peligrosamente implicada.
Aquella noche no sólo había cedido el control. Había cruzado un límite del que ya no estaba segura de querer regresar.
—Acabo de hacerte la transferencia —dijo mientras dejaba el mó