La audiencia para el veredicto inició más temprano de lo habitual. Claudia llegó preparada para liberar a su cliente y amante.
En cuanto la jueza encargada de dictar la absolución o la condena de Paul entró en la sala, todos se pusieron de pie.
Antes de dar a conocer la decisión y el fallo del jurado, la Dra. Valladares cedió el derecho de palabra a Paul, quien, como todo imputado, tenía la posibilidad de expresar sus emociones y apreciaciones sobre el juicio.
—Buenos días, señoría, abogado