“Al final de cuentas, todos tienen un precio; aunque nadie ha dicho que deba ser monetario”
A.K.M
Claudia bajó del taxi después de haberle dado la noche libre a Germán para que pudiera verse con Julia.
Entró al restaurante y se sentó en la mesa que había reservado. Apenas acomodó su bolso cuando vio acercarse a una mujer elegante. Caminaba con seguridad y llevaba un maletín en la mano.
La mujer se detuvo frente a la mesa y tomó asiento.
—Buenas noches, Dra. Lima.
Claudia frunció ligerame