Mientras sostenía el teléfono, Germán sintió un sudor frío descenderle por la espalda. El anuncio del altoparlante aún vibraba en su cabeza. Si Paul unía las piezas, si intuía que estaba en un hospital, si sospechaba que algo le ocurría a Claudia… la consecuencia no sería solo un castigo.
Sería un escarmiento. Y Paul no castigaba solo al culpable. Golpeaba donde más dolía. Su madre. Su hermana.
Las imaginó por un segundo, ajenas a esa conversación que podía marcar su destino. Sintió una punz