Boda real.
Al día siguiente, el cielo estaba despejado y el clima perfecto. Estefan recibió la carta y le envío la respuesta, él esperaba junto al sendero que llevaba al lago. Vestía de forma más sencilla, sin la capa militar. Sólo una túnica azul oscuro y botas de cuero.
Wismeiry llegó, un poco nerviosa, con un vestido sencillo color crema y un chal para protegerse del viento.
—Creí que no vendrías— dijo Estefan, extendiéndole el brazo.
—Tampoco está tan lejos el castillo— dijo ella, seria pero sin fri