Roderick, vestido con su túnica oficial de compromiso, sostenía entre sus manos el sobre lacrado con el símbolo de su casa: un ciervo dorado rodeado de laurel. Era la carta de invitación formal a su boda con la princesa Azalea Haro Benavides.
Junto a él estaban sus tres hermanos: Estefan, Louis y Felipe, todos vestidos de gala, con capas oscuras y broches imperiales. La reina Valkara los miraba desde la escalinata del Salón del Sol, con una expresión de orgullo mezclada con preocupación.
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