37

Me desperté con la cálida sensación del abrazo de Giorgio. Él aún dormía, y sus pestañas negras y espesas dibujaban sombras en sus mejillas. Viéndolo así, parecía un ángel.

—Buenos días —dije suavemente.

Él suspiró antes de abrir los ojos y regalarme una sonrisa.

—Buenos días, fa’rati.

Le di un golpe ligero en el pecho, y su risa llenó la habitación.

—Deja de decirme ratón —le regañé, no me gustaba esa palabra.

—Es de cariño, porque tú eres mi pequeño ratoncito —respondió con ternura. Escuchánd
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App