CAPÍTULO 70
Amelia no podía dejar de temblar. La oscuridad en los ojos de Noel la atravesaba como un cuchillo helado.
—¡No puedes hacerle eso! ¡Es solo un cachorro! —Su voz se quebró antes de que pudiera terminar. Las lágrimas ya estaban ahí, la represencion de su miedo y dolor.
Max era tan solo un lobo pequeño. Era su hijo, su prueba de amor con Matthew y la esperanza de una raza superior de Lycans
—Claro que puedo. Y lo haré, si no haces lo que te digo —susurró Noel con esa calma al saber que