Capítulo 95
Renata de inmediato negó con la cabeza, no estaba dispuesta a casarse con un lobo al que no amaba, en su corazón guardaba la esperanza del regreso de Max, y que este pudiera pedir su mano al encontrar a su lobo.
—¿Estás loco? Yo no me voy a casar contigo de la noche a la mañana, ya es demasiado humillante tener que aceptar tu oferta, después de la manera en la que te burlaste de mí.
La loba no podía olvidar las ilusiones que tenía cuando conoció a César, él visitó la manada canela