El bote cortaba las olas como un cuchillo oxidado.
Veinte metros. Sera estaba a veinte metros de distancia, su silueta mecida por el balanceo del segundo bote. Demasiado lejos para que pudiera escuchar una conversación susurrada. Demasiado cerca para que pudiera escapar si intentaba algo.
Las palabras de Elena resonaban en mi cráneo como balas rebotando.
El traidor es Sera.
Dante se tensó a mi lado. A través del vínculo, sentí su negación visceral chocando contra la posibilidad horrible. Sera h