El tiempo se detuvo.
No metafóricamente. Literalmente.
Weiss seguía sonriendo al final del pasillo, pero su sonrisa estaba congelada. Los guardias detrás de él permanecían inmóviles, estatuas de carne y metal con rifles suspendidos en el aire.
El frasco de velo de luna ardía en mi bolsillo. No lo había usado. No había tomado la esencia que Nadia me había dado para potenciar mi don.
Esto era diferente. Esto era instinto puro. Supervivencia.
Mi percepción se había activado sola.
El corazón me lat