CAPÍTULO 39

Cuando Santiago y Ronald llegaron ella lloraba sola en un rincón, Damián había ido a ver qué podía averiguar.

—Luciana — dijo Ronald llamando la atención de su hija, ella levantó la cabeza y al verlos corrió hacía ellos, abrazó a su padre y luego se fue a los brazos de Santiago.

—Tranquila, mi amor, ¿Qué pasó?

—Un carro lo atropelló delante de mis ojos, fue horrible. — Santiago la empezó a arrullar. Para calmarla.

—Tranquila mi amor, por favor, si no va a pasar lo mismo de ayer, y no creo q
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App