—De verdad es un placer que hayan venido esta noche — comentó Andrew que en ese momento se despedía de Santiago y todos los demás, Gabriel y Gael también estaban con su hermano y esposas, todos se habían llevado de maravilla, las mujeres habían intercambiado número de teléfonos.
—El placer y el honor fue nuestro, todo nos pareció increíble, mañana pasaré a tu empresa para que podamos hablar bien del contrato, estoy seguro que aunque no me vengamos a vivir a Canadá quiero hacer negocios con ust