Cuando Camille y Andrés llegaron al hospital buscaron a Luciana de inmediato cuando la encontraron, estaba irreconciliable, su aspecto desastrosos por el llanto y su ataque de pánico y ansiedad, se encontraba en una silla abrazada así misma mientras miles de lágrimas se caían sin parar por sus mejillas, parecía pérdida.
—Lu, cariño — dijo con tristeza Camille que se acercó a ella, Luciana parecía pérdida cuando levantó la mirada. La niña corrió hacia ella, Luciana la abrazó y se aferró a ella