Valentina prefería mil veces estar en el infierno antes de ser abusada, pero nada podía hacer para defenderse cuando todo estaba en su contra. Resignada, cerró los ojos y dejó que las lágrimas salieran. Justo cuando pensó que todo estaba perdido apareció Javier y de un solo golpe estrelló en el suelo al malvado. Lo golpeó hasta el cansancio y lo dejó libre hasta que el asistente llegó y se lo quitó. De lo contrario, se habría convertido en un asesino con causa.
—Llévalo a algún lugar y dale su