Los días van pasando y todo sigue igual entre ellos. En la empresa, Anastasia se ha ganado el respeto de todos los empleados, bueno, no de todos. Hay una de las muchachas que recién ha llegado a hacer su práctica profesional, ella es un fastidio porque solo se la pasa al lado de Eliam, sin importarle que ella le demuestre ser la esposa.
—Jefe, estoy tan feliz de que me haya aceptado en su empresa, estoy dispuesta a aprender todo lo que usted me quiera enseñar. —Dijo la practicante, remarcando l