Reino de Marabí:
Los reyes Argos Dumont y Leila ya habían comenzado los preparativos. No necesitaron mensajeros ni advertencias: lo supieron en cuanto sintieron una vibración antigua recorrer las aguas. El corazón de una madre, el instinto de un rey... ambos lo presintieron en el instante exacto en que sus hijos cruzaron el umbral del mar.
Habían regresado.
Pero no todo era júbilo.
En la mente de los príncipes, las emociones se agitaban como una tormenta subacuática. Había ilusión, sí… pero tamb