Capítulo 84. Dueña de mi infierno.
Dominic
Aún sentía el ardor bajo la piel. La marca que ella me había dejado seguía humeando como si Trina hubiera grabado en mi pecho un recordatorio de que yo no era invencible.
Jodida niña salvaje.
Mientras la llevábamos fuera del poblado, con los Vory a nuestro alrededor abriendo paso, yo no podía dejar de mirar esa figura desafiante caminando delante de mí. Su cabello danzaba con el viento, su cuello desnudo relucía sin el collar.
Ella había roto las reglas. Y yo... Yo había dejado que lo h