Capítulo 45. Tu palabra vaya por delante.
Trina
El beso de Dominic era como una tormenta, arrasándolo todo a su paso. Sus labios, duros y exigentes, me obligaban a responder, a rendirme a una fuerza que no podía controlar.
Mis labios ardían, la furia y el deseo chocaban como dos titanes dentro de mi pecho.
Dominic besaba como si estuviera reclamando algo que ya le pertenecía, como si el universo mismo lo hubiera convencido de que yo era suya.
Y durante un segundo, m4ldita sea, casi lo creí.
El calor de su cuerpo me envolvía, su mano