Mundo ficciónIniciar sesiónEl dolor se había vuelto una constante.
Elyra ya ni siquiera lo notaba completamente—era como respirar, o el latido de su corazón. Simplemente era, un zumbido de fondo de agonía que nunca cedía del todo pero que su cerebro había aprendido a clasificar como "normal" porque la alternativa era volverse loca.
H







