Cap. 85. Amenazada.
POV Maite.
El auto se detuvo con suavidad frente a un restaurante que jamás había visto en mi vida. No tenía letrero visible, solo una fachada discreta, casi como si no quisiera ser descubierto.
—Señora, acompáñeme —ordenó el conductor con una seriedad tan seca que me erizó la piel.
Lo observé por el retrovisor, desconfiando de su tono.
—No conozco a ninguna señora Kouros... o como se llame —espeté, apretando la mandíbula—. Estoy con mis hijos y no pienso encontrarme con desconocidos solo porqu