Cap. 74. Simplemente los padres de Gianna y Gael.
Narrador omnisciente:
Con los ojos inyectados en sangre por la falta de sueño, Leonardo tambaleó al salir de su apartamento. La noche anterior había sido un infierno, ya que recorrió cada rincón de la ciudad buscando un lugar donde apostar los últimos ochenta dólares que le quedaban, como un adicto desesperado.
Pero la adrenalina del juego no fue lo único que lo atormentó. Si no que esa noche, a cada paso, sintió la sombra del hombre al que le debía dinero, y que había engañado.
Leonardo apret