Cap. 73. Demonio disfrazado.
Narrador omnisciente:
Esa mañana, sin poder dormir hasta tarde, como acostumbraba antes de haberse convertido en la burla después de la fiesta fallida con Aris, Marina no estaba de buen humor. Y no era para menos, ya que todo le había salido mal y sentía que la culpa era de Maite.
“Maldita Maite siempre sale victoriosa y ahora tiene a Aris protegiéndola”, bramó internamente.
—¡Esto sabe asqueroso!—gritó furiosa, arrojando la taza de café contra la pared.
El líquido oscuro salpicó el suelo de m